11. Silencio y Abandono: un descanso
Esta anotación viene algo tarde, se refiere a eventos que transcurrieron hace meses. Sucedieron tales cosas que opté inclusive por dejar de escribir. No fue mi momento más brillante, pero me di la oportunidad de vivir un rato solamente para mi y para lo que me gusta hacer. No fue hasta ahora que tuve pensamientos que he considerado no ser un simple refrito o una queja sobre sucesos anteriores que fueran inservibles para la cognición humana. ¿Por qué buscar la paz mental? ¿Para qué queremos la iluminación? Esas fueron las preguntas que obtuve hoy, ya que yo mismo he caminado en la ideología del Ryu y conozco algunas otras, como Confucionismo, Taoísmo y Budismo. La pregunta tiende a tener una respuesta muy insatisfactoria en general, pudiera pasar por simple hedonismo a veces y en otras ocasiones como un hedonismo complicado, pero aunque la mona se vista de ceda, mona se queda. No creo en un camino que busque la iluminación por paz mental, creo que es una estupidez del más alto orden y una aberración para la idea misma de la iluminación. En el Ryu, de hecho, rara vez se habla de la iluminación, las discusiones pasaban demasiado tiempo en bienestar social, educación cultural, buen manejo de las emociones y decencia personal. Posiblemente pasamos más tiempo discutiendo los usos de la atención enfocada y en su práctica que en otra cosa. Para Shodai, la Iluminación nunca fue una prioridad, es algo a donde se llega en una combinación de dedicación o accidente, no puede ser la meta por que es egoísta considerarlo como tal. Tiene que ser incidental, secundario como resultado de una manera de ser y estar en el mundo.
¿Para qué iluminarme si mi vida va a dedicarse solo a mi mismo y a mis seres queridos? Ni siquiera tiene sentido la pregunta. La búsqueda del rompimiento con esquemas sociales, culturales, religiosos, biológicos y algoritmos-informacionales se convierte en mera vanidad con tal contexto. Sería una obra de Ego y por ende imposible de realizarse. Las únicas razones justificables que se me ocurre para tal suceso es con el propósito de crear ideas, objetos y organizaciones duraderas. De nada sirve tener una profunda estabilidad cognitiva si solamente nos vamos a dedicar a una existencia mundana. No hay razón para iluminarse si la meta es ser congruente con la vida diaria y la sociedad en la que se existe. La iluminación es un fenómeno social e interactivo con el medio ambiente y con las ideas, es quizás mejor descrita como una herramienta fantástica que otorga grandes capacidades a quien la adquiere, el único poder sagrado real disponible para el ser humano necesita un propósito igual de grande. Shodai no podría haber sido Shodai sin la Iluminación, el precisaba de romper con todo esquema presente y futuro para poder crear un paradigma tan completo, tan puro y libre de dogmatismos. Todo cuidadosamente diseñado y meticulosamente clasificado. Hecho para los seres humanos, en realidad construido para toda mente consciente pero diseñado de tal forma que se preste para aquellas más inmediatas, las del homo sapiens sapiens.
En retrospectiva, quizás ni necesito ir tan lejos como a la iluminación para ilustrar el punto presente. ¿Por qué la gente quiere dejar de sufrir? Pensándolo con cuidado, no comprendo por que quieren superar sus traumas. Al final del día, simplemente son unos fumadores obsesivos que quieren superar el cáncer de pulmón para seguir disfrutando el acto de fumar el resto de sus días. Carecen de la capacidad de notar que su presente estilo de vida es causa y consecuencia de sus traumas. No hay uno sin lo otro, tendrían que convertirse en personas diferentes para poder superar tales cosas, rara vez alguien está dispuesto a tanto.
En mi caso, me he quedado lejos de la mayoría de la gente en mi vida y estoy bien con ello. Lo cierto es que no fue mi decisión, de hecho al terminar mi tiempo en la carrera de mecatrónica me dispuse a ser más social que nunca y lo logre. Mis resultados no fueron del todo recíprocos y precisaba demasiado de mi tiempo y esfuerzo para lograr organizarme con conocidos, no culpo a los demás, comprendo los esquemas de socialización. Todos tenemos una vida ocupada y en el poco tiempo que queda buscamos colocar nuestros hábitos, costumbres y amistades favoritas. Lo natural es que tales están distribuidas con gente que tenga nuestros mismos gustos y cantidades de tiempo, de gente que sea similar a nosotros. Claro que en mi caso es una cosa extremadamente difícil considerando que comparto muy poco con cualquiera. Me es difícil siquiera conversar con los demás por que los temas de conversación divergen demasiado, hay muy pocas personas que me entienden sin que tenga que diluir cada idea que transmito y aún menos que estén interesados en tales. No es razón de tristeza y lastima, es simplemente como son las cosas, no hay necesidad de entristecerse por que la gravedad nos atraiga al suelo.
Aunque deje de leer, nunca deje de refinar mi mente, siempre hay nuevos problemas que resolver. Miles de veces más difíciles que cualquiera que me pueda encontrar en mi trabajo presente. Cosas verdaderamente hostiles para la mente y la homeostasis emocional. Pero yo soy feliz ahí. Donde otros gritan, yo río. Donde otros están lívidos de frustración, yo me relajo. Donde otros pudiesen tener un ataque de nervios, yo me enfoco y me tranquilizo. No es de sorprender entonces que desde niño el estilo de vida del ser humano convencional se asemeja a la muerte en mi perspectiva, después de todo se sientan a hacer nada horas. No que literalmente hagan nada, pero cognitivamente sus tareas son tan insignificantes que para mi es proporcionalmente nada, como dividir 1 entre 10 mil, si hablamos de dólares, sería tan poco dinero que entenderíamos que no vale nada, por que no se compra nada con ello. De la misma manera, con su procesamiento estándar, ni siquiera se pueden entender las premisas de los problemas que yo resuelvo. Favor de considerar que antes de comenzar, yo convierto al problema en algo innecesariamente difícil, así solamente tengo que resolverlo una vez y todos los futuros casos quedan resueltos por extensión.
En ese sentido me encuentro solo, las personas con las que tengo mucho en común son con pocos aspectos de mi persona. Lo cierto es que con eso me basta. No necesito que nadie tenga la consideración conmigo que yo tengo con otros: uno da lo que tiene, no lo que le hace falta ya que eso es imposible. Solo necesito que me traten con el respeto que siento y sé que merezco. Lo demás es un lujo en realidad y a veces por buscar tales lujos acabamos en trampas terribles, así que no es un buen hábito buscarlo.
Buscare reiniciar proyectos con la mentalidad y certeza de que si yo no me encargo personalmente de ello (directamente o presionando a los demás) no habrá frutos algunos. Es simplemente cómo ha funcionado el mundo a mi alrededor. Yo lo hago y funciona, alguien más lo hace y disfunciona. Soy el único con la capacidad y carácter que conozco que puede llevar proyectos a resolución cueste lo que cueste, lo he demostrado una y otra vez. Mientras más desfavorable e imposible se ve el proyecto por carencia de preparación o dificultad, mas me esfuerzo y queda. He tenido la prudencia de no involucrarme en problemas matemáticos famosos, pues vidas enteras se han entregado a ello y fallado, quizá sea más cuestión de casualidad y suerte que de esfuerzo, por que cientos se han esforzado y fallado y no eran poca cosa. Esos problemas dan miedo, porque cobran vidas por vejez. Sin mencionar que tienen cero practicidad para el mundo actual, quién sabe si llegaremos al futuro en el que sean relevantes, hay problemas más urgentes (aunque quizás no importantes) que resolver.
Cómo yo valoro a la gente que me rodea, las traiciones son difíciles, devastadoras inclusive. Las promesas rotas son un recordatorio traumático de lo que pudo haber sido, de muchas maneras acabo culpándome a mi mismo por las fallas de otros. Pero lo cierto es que es su pérdida y son sus errores. Me gustaría lastimarlos de tal manera que se detengan y jamás vuelvan a causar ese daño a otra persona. La cultura tiene una inversión de valores que solo sirve para propagar abusadores y fomentar indefensión aprendida. La venganza es lo correcto y el perdón es un bien tan valioso como debería ser limitado y exclusivo. Es el problema del estupido de Batman, todos aquellos que él no mató volvieron a lastimar, matar y violentar a otros de incontables maneras. Ilustrativo, si no detenemos a los sociópatas, ellos no se detendrán a sí mismos. Son como mosquitos, no que sean malos para el ecosistema de por sí, pero el no matarles tiene repercusiones importantes, como el que se multiplicaran y picaran a otros, como aquellos que no ejecutaron a Hitler por traición a los ideales de su patria en vez de encerrarlo. Como aquellos que no ejecutaron al Generalísimo Francisco Franco. Las figuras políticas volvieron, ganaron y violentaron a millones. En su pendejez del perdón participaron indirectamente en masacres. Pero yo no soy violento físicamente, soy violento intelectualmente. Me gustaría lastimar las ideas que esa gente lleva a tal grado que tengan que verse forzados a suicidarse o detenerse de la vergüenza o humillación que sientan. Cualquier caso me basta, el ciclo se detiene y las víctimas no se convierten en abusadores habituales. Hay un cambio neto en el abuso y sufrimiento, uno donde hay menos de ambos ya que yo no comparto el sadismo de encerrar a alguien 80 años hasta que muera de viejo, a diferencia de las disposiciones psicopáticas legales. Después de todo, no se como puede vivir esa gente con sí mismos cuando son iguales o peores que las personas a las que tanto odio le tienen.
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