9. Batería de Decepción
Creo que la mayoría de los ‘desencantos’ por llamarlos de tal manera, con los que me he topado no han sido por necedad ni necesidad cósmica, sino por la inconsistencia de la gente en sus compromisos. Evidentemente no es solo un problema con el que yo me enfrento, sino una tendencia social a desvalorizar la importancia de la palabra hablada y de las promesas hechas, inclusive las implícitas. Creo que está relacionado a las enseñanzas del catolicismo, en donde podemos transgredir en contra de otras personas y simplemente pedimos perdón ante dios, no ante tales personas y nos podemos desentender de toda culpa, malestar y castigo cósmico. Es decir, tenemos un compromiso con nuestros supuestos valores por razones egocéntricas, nada tienen que ver los demás ni cómo les afectan nuestras acciones. Eso es problemático porque los valores y principios están sujetos a interpretación pero la existencia de las personas y la posibilidad de dañarles son certeras. Es fácil, también, evadir el reco...